Hola hola!!!
Lo primero de todo como siempre os digo, espero que estéis bien vosotros y vuestras personas queridas, y que donde vivís esté todo controlado. Nosotros en Córdoba no nos podemos quejar aunque desde luego no se estén haciendo cosas bien, algo habrá ahí arriba que definitivamente no quiere que nos extingamos porque nosotros por lo menos estamos dándolo todo para acabar con la especie (con todas...).
Después de un poco de desahogo y de la última entrada que fue un salseo con potingues (destacando sus cosas buenas pero también rajando de lo que no nos gusta), os traigo una nueva entrada llena de amabilidad y buenas vibras, como dirían mis amig@s del otro lado del charco!
Y es que este mes ya os adelanté que era el mes de la metaliteratura, es decir, libros o novelas en los que se habla de literatura, escritores, letras... Y en eso Virginia Gil es la reina!
Podéis consultar aquí la entrada que hice del mes de la metaliteratura, en la que os adelanté que leería este libro: https://losauguriosdelaluna.blogspot.com/2020/05/mayo-mes-de-la-metaliteratura.html
Así que vamos a ver la portada y os cuento acerca de mis impresiones! Por cierto, un inciso, no os pasa que veis en instagram fotos de libros super chulas, elaboradas, con un atrezzo super guay? Pues luego están las mías ¬¬ que yo lo intento pero no me salen tan bonitas como las que veo. Aún así espero que a Virginia le guste la foto que le he hecho a su libro, que tenía encima a Luna queriendo llevarse las bombillas, coger las velas, volar la abeja... Tardo más en hacer la foto que en leerme los libros, ains!
Sinopsis:
57 segundos duraba un trayecto en ascensor.
57 segundos confirmaban el deterioro de mi pequeño mundo.
57 segundos me invitaban a hablar, a entablar amistad.
57 segundos contenían mi vida.
57 segundos, para subir al cielo, volver a bajar y empezar a caminar de nuevo.
Me llamo Nur y un ascensor cambió mi vida.
**********
Opinión y Reseña:
Esta es la segunda novela que me leo de la autora, la primera, La Pintura de la Voz, me gustó bastante, así que cuando tuve la oportunidad de repetir, no me lo pensé, aunque aún tengo pendiente leer sus otras obras, mientras, os dejo por aquí mi anterior reseña para que conozcáis más de la autora: https://losauguriosdelaluna.blogspot.com/2018/07/resena-novela-la-pintura-de-la-voz-de.html

Pues bien, esta vez nos volvemos a encontrar con una protagonista femenina, una chiquilla, que se llama Nur, debería ser una niña feliz porque es hija de dos políticos famosos (su madre más que su padre), tiene todo lo que quiere, (en teoría), y por tener tiene hasta nanny que le habla en inglés.. Qué más se puede pedir? Pues está claro, unos padres que la acompañen, que estén con ella, que no se sienta abandonada, y que cuando están (porque puede ser peor el remedio...) que no la opriman, que la dejen ser tal como es ella, no la atosiguen queriendo modelarda como ellos persiguen... Por esto y tanto más Nur se ha tenido que buscar un amigo imaginario, que se llama Mat.
57 segundos, café, y roscón de Reyes (sí, en Mayo...)
Esta es la premisa con la que comienza el libro. En el primer capítulo, titulado Podrías..? La madre de Nur ya me cae fatal...
¿Podrías ponerte recta, por favor?
¿Podrías lavarte las manos, por favor?
¿Podrías jugar con las niñas con las que te corresponde, por favor?
¿Podrías no trabarte al hablar, por favor?
Por favor! Eso digo yo, se puede ser una madre más repelente, más exigente, y que amordace más a su hija? Ni que decir tiene que la hace vestir con lo que ella considera adecuado, le dicta unas normas de comportamiento que son una locura para una niña... Pero ah, claro, es que su madre es política y tiene que dar siempre buena impresión, de familia intachable y todo eso... Tiene un desastre en casa pero todo tiene que parecer maravilloso...
En cuanto a su padre, pues está a la sombra de su madre, también es político pero como de segunda porque si madre ahí es la que triunfa pero los dos quieren más y más y más. Pero están todo el día nerviosos, estresados, enfadados... ¿De verdad compensa?. Me gusta mucho la autora porque en sus novelas nos hace pensar, plantearnos cosas, es como muy didáctica y esto es genial, sobre todo hoy día. Sus libros nos dan lecciones de vida y de moral, y personalmente creo que muy recomendables para que los lean nuestros hijos, adolescentes y por supuesto mayores, no hay edad para leer a Virginia, la enseñanza la vas a recoger siempre.
El relato del libro va a cargo de Nur, ella es la que nos va contando su día a día, incluso nos reproduce las visitas que realiza con su madre al médico (porque tiene que estar enferma, es imposible que su hija sea así), o a la profesora (que le tiene que estar enseñando mal o bien su hija es tonta). También nos cuenta acerca de su amigas (que quizás no son tan amigas). Tiene estructura como si fueran los días de un diario, pero no hay fechas, y es como si ese amigo imaginario fuera el nombre del diario, y al que le cuenta como transcurre su día. Me ha gustado mucho esta manera de hacer la lectura porque yo también bautizaba a mis diarios jejejeje. Así, aparte de ser una novela corta de unas 130 páginas, se lee muy rápido porque es como si en realidad Nur a través del libro te estuviera hablando a tí. Ya os garantizo que no os va a pasar de una tarde. Y son tantas cosas las que vais a obtener! Varias enseñanzas, entretenimiento, momentos de sonrisa, son esas novelas amables que tanto nos dan a los lectores.
De repente, a mitad de la historia, cuando ya conocemos a los personajes, hemos empatizado totalmente con Nur y sabemos como va todo, le crecen los problemas. Y es que a su padre le han encargado un proyecto muy importante para la ciudad, y es algo que puede encumbrarlo a los cielos (nunca mejor dicho), y hacer que destaque incluso más que su mujer. El proyecto del ascensor de la ciudad, que conectará la parte baja con la parte alta. Tengo que confesar que así en abstracto no me lo imaginaba, aunque aparece bien trazado en la portada, pero la sorpresa ha sido mayúscula cuando investigando he descubierto que el ascensor que da título a la novela existe, y está en Hondarribia, donde vive la autora. La verdad, me parece super original y ahora cobra mucho más sentido la lectura. Ya os digo siempre que hay que investigar acerca de lo que vamos leyendo, sea una novela histórica, un thriller, o una novela feelgood, así será más enriquecedora.
En cuanto a su padre, pues está a la sombra de su madre, también es político pero como de segunda porque si madre ahí es la que triunfa pero los dos quieren más y más y más. Pero están todo el día nerviosos, estresados, enfadados... ¿De verdad compensa?. Me gusta mucho la autora porque en sus novelas nos hace pensar, plantearnos cosas, es como muy didáctica y esto es genial, sobre todo hoy día. Sus libros nos dan lecciones de vida y de moral, y personalmente creo que muy recomendables para que los lean nuestros hijos, adolescentes y por supuesto mayores, no hay edad para leer a Virginia, la enseñanza la vas a recoger siempre.
El relato del libro va a cargo de Nur, ella es la que nos va contando su día a día, incluso nos reproduce las visitas que realiza con su madre al médico (porque tiene que estar enferma, es imposible que su hija sea así), o a la profesora (que le tiene que estar enseñando mal o bien su hija es tonta). También nos cuenta acerca de su amigas (que quizás no son tan amigas). Tiene estructura como si fueran los días de un diario, pero no hay fechas, y es como si ese amigo imaginario fuera el nombre del diario, y al que le cuenta como transcurre su día. Me ha gustado mucho esta manera de hacer la lectura porque yo también bautizaba a mis diarios jejejeje. Así, aparte de ser una novela corta de unas 130 páginas, se lee muy rápido porque es como si en realidad Nur a través del libro te estuviera hablando a tí. Ya os garantizo que no os va a pasar de una tarde. Y son tantas cosas las que vais a obtener! Varias enseñanzas, entretenimiento, momentos de sonrisa, son esas novelas amables que tanto nos dan a los lectores.
De repente, a mitad de la historia, cuando ya conocemos a los personajes, hemos empatizado totalmente con Nur y sabemos como va todo, le crecen los problemas. Y es que a su padre le han encargado un proyecto muy importante para la ciudad, y es algo que puede encumbrarlo a los cielos (nunca mejor dicho), y hacer que destaque incluso más que su mujer. El proyecto del ascensor de la ciudad, que conectará la parte baja con la parte alta. Tengo que confesar que así en abstracto no me lo imaginaba, aunque aparece bien trazado en la portada, pero la sorpresa ha sido mayúscula cuando investigando he descubierto que el ascensor que da título a la novela existe, y está en Hondarribia, donde vive la autora. La verdad, me parece super original y ahora cobra mucho más sentido la lectura. Ya os digo siempre que hay que investigar acerca de lo que vamos leyendo, sea una novela histórica, un thriller, o una novela feelgood, así será más enriquecedora.
Ascensor de Hondarribia que comunica la parte baja y alta de la ciudad.
El padre de Nur se pondrá histérico con el ascensor, es su gran oportunidad, y finalmente, parece que es un éxito... Y la vida cambiará para su hija cuando se monte y descubra que en los 57 segundos que dura el viaje, puede descubrir muchas cosas, vivir experiencias, conocer el lado más venenoso de la gente, ser capaz de indignarse y sacar pecho ante las injusticias, conocer a una persona maravillosa que le hará ver la vida de otra manera y regalar instantes de felicidad a las personas que desean recibirla, a través de la poesía, porque claro está, en los libros de Virginia no pueden faltar las letras, la poesía y la lectura y eso es algo que caracteriza sus historias.
Aventuras y desventuras por medio, problemas con el ascensor, pasan muchas cosas pese a ser una obra corta, y por supuesto tenemos un final para Nur y su familia que nos dejará con buen sabor de boca porque eso está asegurado con esta autora. Cerraremos las páginas con una sonrisa en la boca, nos sentiremos bien, y eso es algo que necesitamos muy mucho en los tiempos que corren!
Os doy otro dato más y es que en las páginas finales del libro encontraremos algunos versos y poemas que van apareciendo a lo largo de las páginas de la novela y de las paredes del ascensor de recorrido de 57 segundos, y eso me parece un plus! Encontraremos poesía de Fernando Pesoa, Kipling o Shakespeare.
Y con todo esto sólo me queda dejaros el enlace para que podáis conseguir la novela porque si nos os ha entrado el gusanillo con lo que os he contado ya, es que necesitáis 57 segundos más para daros cuenta de que esta novela es un regalo! Así que a por ella!
COMPRAR 57 SEGUNDOS EN AMAZON
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En cuanto a la autora, ella misma nos la narra:
Nací en San Sebastián hace cuarenta y tres años y resido en Hondarribia desde el 2004, una ciudad que me tiene enamorada. Al vivir en la frontera, cursé todos mis estudios en Francia desde los seis hasta los veintitrés años. Me licencié en derecho internacional y comunitario, con un máster en relaciones culturales internacionales.
Durante más de diez años trabajé en la administración pública en puestos relacionados con proyectos europeos y transfronterizos. En el 2012, la crisis llamó a mi puerta y cerraron la empresa que dirigía. No supe hasta años más tarde que, al mismo tiempo, se había abierto una ventana que me invitaba a escribir, a cumplir mi sueño de niña.
Probablemente nací llena de palabras. He tardado casi 40 años en mostrarlas. Escribo desde que tengo uso de razón, pero creo que fueron unos pequeños ángeles los que irrumpieron en mi vida para trastocarla por completo y darle un verdadero sentido. En proceso de cambio continuo, pero con las palabras y la ilusión como compañeras. En la Calle Mayor es mi primer libro juvenil de fantasía.
Durante más de diez años trabajé en la administración pública en puestos relacionados con proyectos europeos y transfronterizos. En el 2012, la crisis llamó a mi puerta y cerraron la empresa que dirigía. No supe hasta años más tarde que, al mismo tiempo, se había abierto una ventana que me invitaba a escribir, a cumplir mi sueño de niña.
Probablemente nací llena de palabras. He tardado casi 40 años en mostrarlas. Escribo desde que tengo uso de razón, pero creo que fueron unos pequeños ángeles los que irrumpieron en mi vida para trastocarla por completo y darle un verdadero sentido. En proceso de cambio continuo, pero con las palabras y la ilusión como compañeras. En la Calle Mayor es mi primer libro juvenil de fantasía.
Autor de la imagen: Vladi García.
Si quieres estar al tanto de lo que voy escribiendo, puedes hacerlo en: www.virginiagilrodriguez.com. Si además eres mamá tal vez te interese mi blog www.mamaespiritualcreativa.com, sobre temas de desarrollo personal y espiritualidad.
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Y por aquí acaba mi reseña y recomendación de hoy! Espero que os la apuntéis porque seguro que os va a gustar! Espero desde aquí que empecéis muy bien la semana y poco a poco vaya todo mejor! Un abrazo grande y ahora me paso por vuestros blogs, que esas visitas sí están autorizadas! Besos!



















